miércoles, 20 de abril de 2011


Quise entre mis manos
retener el agua
y sobre la arena
levanté mi casa.
Me quedé sin manos,
me quedé sin casa
fui raíz oscura
y el tronco y rama.
Para que la cuenta
del amor sumara
el puso el cuerpo
yo el cuerpo y el alma.
Era todo viento
yo todo montaña,
yo pura resina
y el pura llama.
Una noche oscura
se fue de mi casa,
cegaron mis ojos
para no mirarlo,
para no seguirlo
cerré las ventanas,
clausuré las puertas
para no llamarlo.
Puse rosas negras
sobre nuestra cama,
sobre su memoria,
puse rosas blancas.

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